1.     1.  Mi carro

 

¡Hola, ratillas! Este es el primer post de Me subo el sueldo. ¿Quién se está planteando comprarse un coche? Sí, tú, que te estoy viendo. ¿Quieres un coche propio, entonces? ¡Sigue leyendo!

 

Un vehículo no es una inversión. Es un gasto. No produce ingresos, ni directos ni indirectos. Y no solo eso: viene con “seguidores” (más gastos accesorios). El principal es el coste de adquisición. Pero luego vienen los colaterales inseparables, es decir, sí o sí: el seguro, los impuestos, la ITV cuando le vaya tocando, mantenimiento y gasolina. El IVTM varía según municipios, y según cilindrada. Tenlo en cuenta al comprar. El precio del seguro varía según tus condiciones, las del coche, de una compañía a otra y, por supuesto, según coberturas.

 

Luego los previsibles, pero no necesarios. Aun así, hay que contar con ellos: aparcamiento en vía pública, multas, peajes.

 

Algunos varían en función del uso que des a tu coche: gasolina, mantenimiento, reparaciones.

 

Otros son prescindibles como el garaje, demasiados lavados (sobre todo en regiones lluviosas) o accesorios (ordenador de a bordo, sonido, tuning…)

 

¿Has pensado para qué lo quieres? A ver si está entre estas opciones (cada una con su pregunta, por no freírte). Mejor dicho, ¿cuántas de ellas son las tuyas?

 

-          Ir a trabajar/clase cada día - ¿Hay transporte público? ¿Tienes un compañero con coche que viva cerca?

-          Te has “expatriado” por estudios o trabajo, y tienes una morriña de tu tierra que te cagas, aunque no se lo digas a nadie - ¿Volverías más a menudo si tuvieras coche?

-          Tu trabajo lo requiere (comerciales y otros puestos que implican viajar) - ¿No te lo puede poner la empresa?

-          Te acaban de contratar o ascender, y quieres dejárselo claro al mundo sin palabras - ¿No prefieres fardar de ropa (gasto más asequible) … o de casa (inversión)?

-          Te ha dejado tu pareja, y has decidido “compensar” el disgusto con un coche, que nunca te pedirá explicaciones ni te hará reproches. - ¿No hacen la misma función unos zapatos o una nueva decoración para tu piso, a tu exclusivo gusto?

-          Es el coche de tus sueños. Te ha costado mucho ahorrar o conseguir ese dinero que ahora te lo permite. ¿Vas poder dedicar tanto tiempo a viajar para disfrutar de sus asientos envolventes, olor a nuevo, y zumbido del motor casi imperceptible? ¿Tienes en bucle en la cabeza ese anuncio que termina con la pregunta “¿Te gusta conducir?”?

-          La familia ha crecido. ¿Ya no sirve el que tienes?

-          Te gusta viajar a menudo a sitios donde no llega el transporte público. ¿Vas solo? ¿No tiene coche nadie que vaya contigo?

-          No te apetece sacar el SUV para ir a la compra o a la oficina, y has visto una monada de cochecito chiquitín que se aparca sin bajar el volumen de la radio. ¿De verdad quieres los dos?

¿Y en tu situación? No solo en la pasta, sino en tu vida.

-          ¿Vives solo? Si es que sí, un coche es como una querida (o como un hijo tonto). Un agujero de dinero para ti solito, junto con los demás gastos que tengas. Ya puede ser imprescindible para el trabajo, o ya puedes vivir en Mordor si aun así decides comprarlo. Salvo que sea la ilusión de tu vida, claro.

-          ¿Tienes ahorros? Si lo piensas comprar, te va muy bien. Te ahorrarás muchos gastos financieros.

-          ¿Tienes ingresos regulares? Si no, será complicado que te den un préstamo. Y tendrás que poder hacer frente a esos gastos colaterales de los que te hablé.

Si después de haber leído hasta aquí, sigues teniendo claro que quieres un coche, ¿estás seguro de querer tenerlo propio? ¿O lo que quieres es utilizarlo y tenerlo a tu disposición? Para eso también puedes ver otras opciones.

-          Si es para una necesidad muy esporádica, ¿no te lo puede dejar un familiar o amigo?

-          Webs de coches compartidos. Seguro que mucha gente va a la misma hora y al mismo sitio que tú. ¿Por qué no te apuntas, y dejas de ser un conductor más en el atasco, contaminando, y gastando gasolina?

-          Si no te convence montarte en el coche con desconocidos, hay páginas que ponen vehículos a tu disposición sin que tengas que pagar por aparcar en la calle.

-          También hay taxis, pero si quieres un coche, ¿cómo te voy a decir yo a ti que no conduzcas?

-          ¿Y alquilarlo? Imagínate que solo te mueves en coche un fin de semana al mes (tu pareja o amigovio/a vive fuera, por ejemplo). Eso sí, no te bajas de él en esos días. Sería muy buena opción, pero “tú conduces, tú decides”.

-          Si reúnes los requisitos para un renting, por una cuota fija al mes pagas uso, seguro y mantenimiento en los años que dure el contrato, y luego te lo puedes quedar por un precio residual. Es una buena opción si te mueves mucho y no quieres hacerte cargo de él cuando sea viejo.

Veo que ya has decidido que te comprarás el coche. Game over. Tú ganas.

Si quieres, deja de leer aquí, pero a lo mejor te pierdes lo que más te interesa. Después de la chapa que te has comido, ahora ya solo hablamos de coches propios. Si ya te has cansado, o eres un flojo, o tienes que mejorar la lectura selectiva.

 

¿Nuevo o usado? Con uno nuevo no pisarás un taller en unos cuatro años, salvo que tengas que hacer las revisiones en la casa oficial como condición de una garantía larga.

Pero un coche pierde valor según sale del concesionario, así que un km0 o de menos de dos años poco usado, ya baja considerablemente.

 

-          Si lo compras nuevo, ten todos estos factores en cuenta:

o   Los concesionarios funcionan por objetivos. Si llegan apurados a fin de mes o de año, puede que bajen precios.

o   Las financieras también. Pueden bajar los tipos de interés por lo mismo. Aunque últimamente, los concesionarios rebajan el precio del coche si lo financias con su financiera. Echa números. A veces merece la pena aunque tengas ahorros suficientes. Eso sí, hay que cancelarlo pronto, una vez pasado el plazo mínimo. Pregunta al gestor de la financiera por esa opción.

o   Si lo financias, procura que te quede una cuota no superior al 30% de tus ingresos (lo ideal es que dentro de ese 30% estén todos los préstamos). Que te confine el COVID, pero no tu coche.

o   Menor cilindrada, menos IVTM

o   Si dos coches tienen la misma potencia con el mismo combustible, y uno tiene más cilindrada, éste consumirá menos.

o   Los diésel son más baratos en adquisición (y también su combustible, aunque cuando se habla de impuestos, todo es posible) … y no está demostrado que los gasolina contaminen menos. Si te importa el medio ambiente y no te preocupa tanto tu economía, un eléctrico es una buena opción. Además, algunos ayuntamientos no cobran por aparcarlos en la calle, si eres de los que se dejan mucho en parquímetros.

o   Si no puedes ni pensar en eléctricos, antes de decidir si diésel o gasolina, recuerda:

§  La ITV y el cambio de aceite de los gasolina son más baratos. Y por cierto, hay muchas aplicaciones de descuento en mantenimiento.

§  El precio de adquisición de uno de y otro es muy volátil, según intereses oscuros. Cuando sea más caro el diésel, valora los kilómetros que haces al año.

§  Los diésel no se calan, y tienen menos averías en el sistema de escape.

o   Hay una serie de extras que suben el precio, pero aportan poco valor. No renuncies al confort ni a la seguridad, si puedes sacrificar un poco la estética (pintura metalizada, llantas en vez de tapacubos…)

o   Un coche solo es nuevo una vez. Si lo quieres propio, tendrás que verlo envejecer, y acabarás con un mecánico entre tus contactos más frecuentes. Las marcas de gama más alta encarecen el mantenimiento. A veces una versión más equipada de un coche de gama media da la misma seguridad o confort, pero un mantenimiento más económico.

 

-          Si has decidido comprarlo usado, seguro que tienes una buena razón: para ir al campo, para hacer recorridos cortos muy frecuentes, porque lo quieres de una marca o carrocería determinada y no tienes para uno nuevo… o porque no quieres perderte viajes, conciertos o las Fallas por un (pon la palabra que falta) coche. Entonces, ten todas estas cosas en cuenta:

o   Hay mucho vehículo de ocasión en el mercado. Antes de ir de “safari” por los compraventas, haz un estudio en internet.

§  Busca compraventas de confianza en tu zona, y lee las referencias en Google.

§  Predícalo en tu círculo. A lo mejor un familiar o amigo quiere vender el suyo, y a ti te cuadra. Pero te tiene que cuadrar. No vale comprar el monovolumen viejo de tu amigo, si eres un single (lady o gentleman) en su primer trabajo.

o   Son los kilómetros los que lo desgastan, más que los años.

o   Compara muchos precios del coche que quieres con otros de similar categoría, kilometraje y características. Puede haber muchas diferencias en el precio.

o   Mejor no compres sin garantía. Te puedes quedar sin coche por un fallo oculto, y tu vendedor lavarse legítimamente las manos.

o   Puedes financiarlo, si no te quieres quedar sin ahorros de un plumazo. Pero ten en cuenta que su “esperanza de vida” no es muy larga, así que procura que no te dure más la deuda que el coche.

o   Sobre las gamas altas: si más arriba dije que al envejecer el coche hay que ir más al taller, también puede ser que una buena marca tenga piezas de mejor calidad que tarden más en estropearse. O más elementos de seguridad. Habla con gente que tenga coches viejos de esa marca, para que te cuenten su experiencia.

o   Si puedes, evita que sea de Madrid (tendrán el embrague destrozado de tanto primera-segunda-frena) o de la costa (el salitre es corrosivo)

 

Y hasta aquí mis consejos sobre la compra de coches. Vamos a dedicar unas líneas a su amigo inseparable: el seguro. Sin él, ni lo saques del concesionario. No merece la pena en ningún caso. Hay comparadores de seguros que todos conocemos, pero también podemos hacer ese trabajo nosotros mismos con una calculadora o un Excel. Los precios varían mucho según coberturas, según compañías, y según tus datos o los del coche.

-          Circunstancias personales del conductor/tomador: nadie quiere decir que es un yogurín o un viejuli… y menos al seguro. Eso aumenta la prima. También si has dado muchos partes el último año. Y el uso que des al coche: tener garaje o usarlo poco lo baja, y vivir en determinadas ciudades (Madrid, por ejemplo), lo sube.

-          Características del coche que aumentan el precio: más puertas, portón trasero, más potencia, color (el negro se ve peor en la carretera, el rojo se asocia a conductores agresivos en algunas compañías), gama, antigüedad (añade riesgo aunque baje el valor).

-          Coberturas: aquí debes armarte de paciencia y comparar mucho. Escucha las experiencias de gente de tu confianza con sus seguros (“tuve un golpe y funcionaron bien”, “tardan en pagar”, “ponen muchas pegas”). Si quieres ahorrar, lo harás comparando mucho, o renunciando a coberturas.

o   Un todo riesgo se aconseja para un coche nuevo. Contratarlo con franquicia reduce mucho la prima.

o   ¿Te expones a muchos riesgos (carreteras en mal estado por zonas con animales salvajes, muchos kilómetros diarios)? También debes valorar un todo riesgo.

o   Coche de segunda mano: no merece tanto la pena si no te expones a riesgos. Sí conviene que queden cubiertos todos los ocupantes.

o   Si eres muy joven y es tu primer coche, puede que sea tan alta la prima que solo te puedas permitir el mínimo obligatorio. Compara mucho, por el mismo precio puedes conseguir aumentar las coberturas a robo, incendio o rotura de lunas, que hay sitios donde esas cosas pasan muy a menudo.

 

Y esto es todo por hoy, ratillas. ¿Os va a servir para ahorrar al comprar un coche? Me lo podéis poner en comentarios. ¿De qué queréis que hable en mi próximo post? ¿De vivienda? ¿De trabajo? ¿De bancos y seguros? ¿O mejor de viajes, que es más divertido?


 


Comentarios

Entradas populares de este blog

26. Casa a punto

46. Date un gustazo. ¡Sin remordimiento!

Vacaciones de verano III – Juntos, café para dos