25. Vacaciones de verano


¡Hola, ratillas! Por fin se acabó el estado de alarma. De momento, ya podemos pensar en vacaciones. Es verdad que aún hay tiempo, pero está bien hacer un presupuesto para viajes, comparar fechas, destinos, alojamientos y transportes principalmente. Para eso vamos a hacer una serie. Porque las vacaciones dan para mucho, así no os aburrís. 

En este primer post damos consejos generales, independientemente de con quién compartáis ese viaje con el que lleváis meses soñando. Los siguientes serán más específicos, según con quién viajéis.

1. Informarse de las normas en otros países sobre coronavirus. 

Es más que humano (o ratuno) venirse arriba al ver una oferta fantástica de precio, con muchos servicios incluidos, y no acordarse de que a lo mejor, ese país o Comunidad Autónoma tiene medidas especiales.


2. Reservar con antelación para asegurar disponibilidad. A veces, a medida que se acerca la fecha, suben la demanda y el precio. Ojo: es importante leer bien la política de cancelaciones, y dar preferencia a ofertas donde devuelvan todo el dinero (o no cobren hasta la llegada).


3. Ser flexible ayuda mucho al bolsillo. A veces no es posible con las fechas, pero cuando se puede, viene genial. Mallorca en septiembre ya no tiene tanta gente, bajan los precios, y no pierdes tanto tiempo en esperas (atascos, buscar sitio para aparcar, colas, restaurantes). Si no te da miedo la gota fría, adelante. Con los destinos también se puede valorar otras opciones. De un pueblo a otro, los dos en la costa, puede variar mucho de precio un alojamiento similar. Lo que hay que tener claro es a qué se va a ese sitio. Al que va a Tarifa a hacer surf, a lo mejor no le sirve Conil, pero al que va a bañarse en la playa sí. En cambio, también se puede surfear en el País Vasco.


4. Siempre conviene comparar transportes. Un vuelo reservado con antelación puede salir más barato que la gasolina de un viaje largo (sin entrar a hablar de tiempo). Llevarse el coche en un Ferry puede ahorrar un alquiler y una noche de alojamiento (durmiendo en camarote mientras se navega), y ser más barato que un vuelo. Sobre esto, se volverá en los demás posts, hay que ver el número de personas.


5. Si se viaja fuera de España, conviene hacerse la Tarjeta Sanitaria Europea. Y fuera de la Unión, llevar un seguro de viajes. En los organizados suele venir incluido en el precio, pero si vas por tu cuenta, compara seguros. Antes, mira si tu tarjeta bancaria lleva alguno, muchas veces no lo sabemos y pagamos de más por cosas que ya están cubiertas por otro lado.


6. Para los que aprovechen a hacer visitas culturales, conviene enterarse de los descuentos y días gratis. La demanda de empleo, el carnet de estudiante o de profe, el Carnet Joven, o demostrar la condición de jubilado nos permitirán visitar más sitios por el mismo precio. También se pueden contratar visitas en pack: varios museos y monumentos en una sola reserva. Y por supuesto, muchos lugares son siempre gratis y merece la pena verlos.


7. Y para los aventureros, no en todo el mundo está prohibida la acampada libre; en España sí que se puede hacer vivac, y en algunos sitios no cobran por aparcar autocaravanas y furgonetas. Es bueno informarse de estas normas en otros países. Por ejemplo, en Francia sí que permiten bañarse en muchos lagos, y es gratis. En muchas gasolineras se pueden usar libremente servicios y duchas. 


Bola extra: los fiesteros. Si el objetivo principal del viaje es cerrar garitos y dormir de día, a lo mejor ni pisáis la playa. Os la podéis saltar. Madrid nunca duerme, y no hay pueblo que no tenga fiestas patronales. Y muy importante, no vale conducir bebido. Usad el transporte, id andando, o no durmáis lejos.






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