28. Los ratillas nacen, crecen, se reproducen…

 

…consumen y ahorran.

Ya tardaba en hablar de qué hacer con las cosas que ya no sirven a los niños cuando crecen… o qué agenciarse y cómo, cuando están al llegar. Este post no lo ha hecho solo Me subo el sueldo. Aquí habéis participado muchos ratillas, y habéis hecho muy buenas aportaciones.

Que levante la mano el que nunca haya tenido algo (parque, silla de coche, ropa) que no haya llegado a estrenar su hijo.

Los que estéis pensando en ser papis, o estéis ya en proceso, tenéis que hacer una lista de cosas imprescindibles: cuna, carrito, silla de seguridad para el coche, etc; y ropa de quita y pon para primeras puestas. La ropa de primera puesta, muchas veces ya no vale en la segunda, por lo rápido que crecen al principio. Luego, otra lista de cosas que vienen muy bien, aunque se pueda vivir sin ellas: parque o corralito, hamaca, trona… Y no planificar a más de tres meses vista, sobre todo si no tenemos bastante espacio. Lo ideal es deshacerse de la cuna cuando se compra una cama al niño, y no tener a las dos “conviviendo” mucho tiempo.

Y los que seáis familiares o amigos de los futuros papis, no dejéis de preguntar qué necesitan, para que no se encuentren con el séptimo trajecito de hasta tres meses. También está bien ponerse de acuerdo entre varios y hacer un fondo común para algo que les sea útil (moisés, bañera, ropa de cuna), que lo agradecerán, sobre todo con el primero. 

Volviendo a los futuros papis, sabemos que no podéis predecir los hijos que pensáis tener, y más en estos tiempos inciertos. Pero los hay que tienen muy claro que uno solo. En este caso, lo de comprar nuevo es una buena opción (y revender después, aún mejor), pero hay otras también válidas: comprar de segunda mano, o preguntar a la familia y amigos qué sobra en sus trasteros. A lo mejor, hasta les hacéis un favor devolviéndoles algo de espacio. 

Independientemente del número de hijos que vayáis a tener, va una serie de ideas de nuestros lectores:

1. Artículos de primera marca: Aquí hablamos de cunas, carritos y dispositivos de seguridad para coche, principalmente. Algunos han comprado nuevos estos productos, con idea de venderlos en Wallapop al dejar de necesitarse. Han recuperado espacio, y parte del dinero. 


2. Artículos convertibles: bañera que se hace cambiador, parque que sirve como cuna de viaje, cuna que se hace cama… Una sola compra, dos usos distintos. 


3. Probar a no tener algo, por ejemplo, una bañera para los tres primeros meses. Y bañar al niño en el lavabo. Incluso después, hacerlo en una barca hinchable, que ocupa menos (y se puede llevar, incluso, de viaje). O no tener una hamaca, y que el niño esté entre el moisés y el carrito. Hay tronas portátiles, que se adaptan a sillas corrientes o sofás, y se puede viajar con ellas, prescindiendo de una trona convencional.


4. Productos de segunda mano, o no de primera marca. Dado el uso tan corto que van a tener algunos artículos como el moisés, a lo mejor compensa esperar a gastar más en algo más duradero (cuna hasta los dos años). 


5. Prestar, regalar o intercambiar lo que ya no se usa ni se vende, o donarlo: Si tu hijo ya ha crecido y no te planteas vender sus cosas, no las tires. Siempre hay alguien a quien le puedan venir bien. De esto ya se habló en el post “Que rule”. Así, las cosas se producen una vez, se utilizan varias, y no se desechan tantas.


6. Ropa, sábanas y toallas “neutrales” y sin personalizar: Si, con todo el amor del mundo, bordamos un edredón con el nombre de Ana, ya no lo va a poder utilizar Sergio tan fácilmente como si regalamos uno de dibujos de animales. O si es de su personaje favorito de dibujos a los tres años, a lo mejor ya no le gusta tanto con siete. Una alternativa es personalizar otros objetos pequeños de uso diario, como baberos o chupetes.


7. Productos de farmacia y parafarmacia: Hay webs con descuentos muy importantes de productos de higiene y alimentación, respecto a supermercados y farmacias físicas. Algunos lectores hasta se ponen de acuerdo entre dos o más para hacer un pedido grande y ahorrarse gastos de envío.


Bola extra: las clases de idiomas o música, y los canguros o “salus” no tienen marca blanca, ni se venden en Wallapop. Puede que haya algún chollo muy contado en Groupon. ¿Qué mejor forma de invertir lo ahorrado? Mientras os tomáis un descanso, vuestros bollitos estarán entretenidos y en buenas manos.



Comentarios

Entradas populares de este blog

26. Casa a punto

46. Date un gustazo. ¡Sin remordimiento!

Vacaciones de verano III – Juntos, café para dos